La nena recibió un nombre muy especial, en honor a la oficial de Policía que la rescató después de que los vecinos hicieran la denuncia.
Ahí se confirmó que había nacido a las 36 semanas de gestación, en un parto domiciliario, se asume, por lo que buscar un acta de nacimiento para confirmar la identidad de su madre es en vano. Actualmente pesa unos 1.890 gramos y se encuentra “clínicamente estable”, informaron fuentes sanitarias.
Tras el hallazgo, y una vez que la nena estuvo a salvo, la Justicia de San Martín abrió una causa que quedó en manos del fiscal Daniel Cangelosi, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 3, quien la caratuló como “abandono de persona”.
Hasta ahora el fiscal ordenó el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona y la obtención de imágenes del tacho de basura y sus alrededores con la meta de reconstruir cómo llegó la nena a ese lugar.
También se dio intervención del Servicio Local de Protección de Derechos de la Infancia.


